Ir al contenido principal

Malas noticias sobre TRAPPIST-1, el sistema planetario al que habíamos echado el ojo

No todos los días se encuentra un sistema de planetas donde al menos tres mundos son potencialmente habitables. Pero, puestos a ilusionarnos con la posibilidad de encontrar vida extraterrestre, qué menos que dejarnos vivir engañados unos meses, como pasó con Proxima b. ¡Malditos científicos!

Pues eso. Mes y medio después de anunciarse el descubrimiento de siete interesantes exoplanetas en TRAPPIST-1, un estudio del observatorio Konkoly, en Hungría, tiene noticias decepcionantes: la intensa actividad magnética de la estrella parece ser incompatible con la vida. Al menos con los tipos de vida que conocemos en nuestro acogedor planeta Tierra.


TRAPPIST-1 es una fría enana roja, como la mayoría de las estrellas que hay en la Vía Láctea. Apenas fusiona hidrógeno, pero su corta edad (unos 500 millones de años) y la cercanía de sus planetas hace posible varios de ellos estén en una zona habitable de su órbita (de hecho, podrían tener océanos de agua). Sin embargo, las tormentas magnéticas de la estrella, mucho más potentes que las del Sol, podrían ser demasiado frecuentes como para que los planetas tengan atmósferas compatibles con la vida.

Usando datos recogidos por la misión K2 de la nave espacial Kepler, los científicos analizaron la curva de luz de la estrella TRAPPIST-1 durante un periodo de 80 días. En esa ventana de tiempo relativamente corta se registraron hasta 42 fulguraciones estelares, lo que nos da una idea de lo inestables que podrían ser las atmósferas de los planetas de su órbita.

Para terminar de decepcionarnos, los investigadores piensan que las tormentas magnéticas de TRAPPIST-1 son “de 100 a 10.000 veces más fuertes que las más poderosas tormentas magnéticas que han alcanzado la Tierra”. Veamos... La llamarada solar más potente registrada en nuestro planeta, el evento Carrington de 1859, causó perturbaciones geomagnéticas sin precedentes que hasta hicieron arder las líneas de telégrafo. Ajá.

Una tormenta magnética más potente podría llegar a devastar la atmósfera de un planeta y acabar con las formas de vida que soporta, especialmente cuando esos planetas están tan cerca de su estrella como los de TRAPPIST-1. De hecho, si los cálculos teóricos del estudio son correctos, los planetas del sistema TRAPPIST-1 necesitarían campos magnéticos del orden de decenas a cientos de Gauss para soportar una actividad así (cuando el campo magnético de la Tierra es de aproximadamente 0,5 Gauss).

De manera que, a menos que la vida alienígena no se parezca en nada a lo que conocemos, las posibilidades de que encontremos extraterrestres en ese sistema planetario con nombre de cerveza se han reducido bastante. El estudio será publicado próximamente en la revista Astrophysical Journal, pero ya puedes leer una versión preliminar en arxiv.org.

Fuente: http://es.gizmodo.com/malas-noticias-sobre-trappist-1-el-sistema-planetario-1794086838

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Las aplicaciones educativas que deben tener tus hijos

Desde la década de los años 80, el mundo le ha dado la bienvenida a la nueva generación de niños llamados “Los millennials”, esos que desde pequeños manejan a la perfección los teléfonos celulares y los que sorprenden con su ‘‘habilidades digitales’’. Estos niños naturalmente nacen inmersos en la tecnología, lo que obliga a los padres a enseñarles su buen uso. Contactamos a la educadora Rosario Ramírez, quien nos explicó que el uso de la tecnología es una competencia necesaria para la vida y la educación en el siglo XXI. Por lo tanto, la tecnología, según su punto de vista, es como un eje transversal que ayuda a desarrollar competencias del siglo XXI, tales como: ‘‘la metacognición’’, o sea, la capacidad de aprender cosas nuevas y crear nuevos contenidos y conocimientos. Esta permite la innovación y es una herramienta que hace eficiente la comunicación, la colaboración y el trabajo en equipo. Además, de que desarrollen la capacidad de pensamiento crítico al aprender a eval...

Exingeniero de Google quiere fundar religión con Inteligencia Artificial como Dios

Luego de que vimos cómo los monjes japoneses eran sustituidos por robots sabíamos que sólo era cuestión de tiempo antes de que alguien fundara una religión basada en la adoración a un autómata. Lo curioso aquí es que todo está sucediendo gracias a un ex empleado de Google. Un extenso reportaje publicado en Wired revela la historia de Anthony Levandowski, un millonario, ex ingeniero que trabajó para Google, y que ahora enfoca todo su dinero y esfuerzos en “desarrollar y promover la realización de una Divinidad basada en una Inteligencia Artificial“. Este proyecto de religión, llamado por el momento como Way of the Future, data sus orígenes desde el año 2015, contemplando en sus primeros documentos a Levandowski como su fundador. La meta “moral” de Way of the Future, según marcan sus propios estatutos de fundación, consistiría en contribuir a la mejora de la sociedad mediante la adoración a esta divinidad potenciada por una Inteligencia Artificial. Pero hasta el momento Way of the...

Las cinco empresas que superaron el billón de dólares antes que Apple

Apple se afianza como la mayor compañía por capitalización bursátil tras alcanzar el billón de dólares de valoración (861.220 millones de euros). La ‘empresa de la manzana’ lidera fácilmente el mercado por delante de Amazon (872.000 millones de dólares), Alphabet(844.000 millones), Microsoft (816.000 millones) o Facebook(504.000 millones). Apple es la primera firma americana en conseguir una valoración de un billón de dólares, pero lejos de ser la primera a nivel global, la historia guarda ejemplos en varios puntos del mundo. Si ajustamos la inflación del dólar al valor actual, han existido al menos cinco empresas que han alcanzado esta cifra, recoge en un artículo Time . La nuez moscada y los 8 billones La Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales (VOC, por sus siglas en flamenco) alcanzó un valor total del mercado de 78 millones de florines holandeses a principios del siglo XVII. Eso equivale a aproximadamente 8,2 billones de dólares (7 billones de euros) en la actualidad, lo...