Hoy es posible encontrar autos, casas, prendas, e incluso alimentos realizados con esta tecnología. Sin embargo, su uso en el área de la salud seguramente es el más complejo debido a la dificultad que tiene la compatibilidad del material con los tejidos orgánicos. El mundo científico está trabajando en este campo y cada día surgen nuevos avances y más experiencias con material biocompatible. Su uso se aplica en prótesis, implantes, huesos, hasta investigaciones con órganos realizados con impresión 3D. Sin embargo, muchos de estas aplicaciones todavía están en estudio ya que se necesita evidencia científica que demuestre su perdurabilidad y compatibilidad. De todos modos hay trabajos que ya han demostrado su utilidad. La empresa española Cella Medical Solutions desarrolla procedimientos de impresión 3D para obtener réplicas de órganos de los pacientes que van a ser sometidos a una cirugía. A través de este material, el equipo médico puede planificar y simular la intervención quirúrgi...