Satya Nadella, actual director ejecutivo de Microsoft, fanático confeso de LinkedIn y padre de esta adquisición, fue prístino: llamó a Office la joya de la corona de la compañía. Nada nuevo. La suite de oficina es una de las principales fuentes de divisas de Redmond desde que le arrebató ese fabuloso negocio a WordPerfect a mediados de la década del '90, y es esencialmente un software corporativo. Imagina, Nadella, un círculo virtuoso entre esa suite ofimática "que usan miles de millones de empleados en el mundo" y la red social de profesionales y empresas LinkedIn, que tiene algo más de 430 millones de miembros. Pese al entusiasmo que el CEO impuso a sus palabras en las varias entrevistas que brindó el día del anuncio, no hay mayores detalles respecto de la naturaleza de ese círculo virtuoso. Para algunos analistas, Cortana es la respuesta, y en más de un sentido. Para otros, la clave está en que LinkedIn es, además de una red social que head hunters y empresas exploran en busca de talentos, una plataforma de contenidos, y aún están los analistas que creen ver en esta adquisición un intento de Microsoft de recuperar su liderazgo.Posiblemente, todos tienen una parte de razón. La joya de la corona de Microsoft está hoy amenazada por su principal enemigo, Google, que sigue sumando funciones a su paquete de oficina en la nube, que a su vez se integra con Gmail, Calendar, Drive y Maps, todo aderezado por una presencia colosal en móviles, gracias a Android. Por si esto fuera poco, la compañía fundada por Larry Page y Sergey Brin viene empujando un ataque en pinzas, cuya culminación son las notebooks con Chrome OS (Chromebooks), que usa exclusivamente aplicaciones en la nube y que también empiezan a ser capaces de ejecutar apps de Android. En el primer trimestre de este año, en Estados Unidos, se vendieron más Chromebooks que MacBooks, en este caso entre alumnos de las escuelas primaria y secundaria.
Del otro lado está Facebook, de la que Microsoft tiene un 1,3% de las acciones y con la que ha mantenido una relación, digamos, amigable. De hecho, hace un par de semanasanunciaron que construirán juntos un cable submarino; la nube, otra vez, donde Microsoft es el tercero de los grandes proveedores. Los otros son Amazon y (adivinen) Google.
Apple, pese a la larga historia de amor y odio que la une a Microsoft, sigue siendo funcional o, al menos, neutral en este escenario. Por Office, claro, y porque tienen un enemigo en común, Google, que comparten con Facebook. El que el iPhone haya catalizado un sinceramiento del mercado de PC que descalabró al gigante de Redmond es harina de otro costal.
Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1909629-microsoft-apuesta-26200-millones-de-dolares-al-office
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